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Unen la fe y la devoción a colonias del norte en viacrucis

  • Por Editora EL

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Chihuahua. – Bajo un cielo que abrazó la reflexión del Viernes Santo, cientos de fieles se congregaron en el norte de la ciudad para conmemorar la pasión de Cristo. En un acto marcado por la espiritualidad más que por el espectáculo, las comunidades de las colonias 2 de Junio y Nombre de Dios vivieron una mañana de profunda introspección y unidad comunitaria.

En la parroquia de San Pedro y San Pablo, ubicada en la colonia 2 de Junio, el sacerdote José Porras encabezó el recorrido procesional por las calles principales del sector. A diferencia de años anteriores, esta edición destacó por una particularidad: la ausencia de la indumentaria tradicional y las dramatizaciones teatrales. Sin embargo, este cambio no restó impacto a la ceremonia; por el contrario, el fervor se manifestó con fuerza en los rostros de jóvenes y adultos que, con libro de oraciones en mano, siguieron cada una de las estaciones con una solemnidad admirable.

El padre Porras guio a la multitud en una caminata de fe donde el silencio y el rezo colectivo sustituyeron a los azotes y las túnicas de época. Los vecinos salieron de sus hogares para unirse al contingente, transformando las vialidades de la localidad en un escenario de respeto y recogimiento espiritual que recordó el sentido original de la fecha.

De manera simultánea, la devoción se extendió hasta la colonia Nombre de Dios. Allí, la comunidad de la parroquia de San Juan Bautista, junto a su párroco, participó activamente en su propia representación del camino al Calvario. Con una organización impecable y un espíritu de entrega, los feligreses recorrieron las estaciones dando muestra de una fe inquebrantable.

Ambos eventos coincidieron en un mensaje de esperanza y comunidad, demostrando que, más allá de los elementos visuales o las representaciones físicas, la esencia del Viacrucis permanece viva en el corazón de los habitantes de estas colonias. La jornada transcurrió sin incidentes, dejando un ambiente de paz y reflexión entre los asistentes que, un año más, reafirmaron sus tradiciones religiosas.