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Lleva Río Tijuana contaminación entre México y Estados Unidos

  • Por Editora EL

Fotos Ernesto Méndez
 

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María Teresa García es fundadora de la colonia Los Laureles en Tijuana, donde hace 38 años construyo su hogar y formó una familia.

Paloma Aguirre, hija de inmigrantes mexicanos, fue alcaldesa de Imperial Beach y hoy integra la Junta de Supervisores del Condado de San Diego, representando al Distrito 1.

Aunque las divide el muro fronterizo, ambas sufren por igual una crisis de salud: la contaminación que, sin pasaporte ni visa, cruza diariamente de México a Estados Unidos.

“Tengo una fuerte alergia en los brazos que se vuelve insoportable en época de calor, porque es cuando aumentan los olores en el canal de aguas negras y basura que pasa frente a mi casa”, relata María Teresa, de 70 años, que ahora disfruta de cuidar a sus nietos.

Por su parte, la representante demócrata Paloma Aguirre contó haber terminado en urgencias en más de una ocasión por las concentraciones de gases tóxicos que transporta el agua y el aire en Imperial Beach.

“Tengo ya migrañas crónicas de las que no puedo escapar”, lamentó.

UN RíO TÓXICO

Desde los cañones de Tijuana bajan toneladas de basura, plásticos y llantas, empujados por un torrente interminable de aguas residuales, domésticas e industriales.

Este flujo se interna en San Diego y desemboca en el Océano Pacífico, dejando una estela de toxicidad a su paso.

Un estudio de agosto de 2025, realizado por científicos del Instituto Scripps de Oceanografía, la Universidad de California Riverside, la Universidad Estatal de San Diego y el Centro Nacional de Investigación Atmosférica (NCAR, por sus siglas en inglés), advierte que el río Tijuana libera cantidades masivas de sulfuro de hidrógeno, un gas conocido como “gas de alcantarilla” por su asociación con las aguas residuales y el olor a huevo podrido

Los investigadores detectaron concentraciones máximas en el sur de San Diego cuatro mil 500 veces superiores a las de una zona urbana normal, además de cientos de otros gases que degradan la calidad del aire regional.

PURIFICADORES PARA RESPIRAR

La Agencia de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos advierte que la exposición prolongada al sulfuro de hidrógeno puede causar desde náuseas, lagrimeo de ojos, dolores de cabeza y pérdida de sueño hasta conjuntivitis, irritación del tracto respiratorio, edema pulmonar y Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

La supervisora Aguirre reveló que el río Tijuana transporta diariamente 132.49 millones de litros de aguas negras, cargadas con residuos químicos, metales pesados, materia orgánica, virus y bacterias que tiene efectos muy graves en la salud.

“El Condado, desde que tomé el mando del Distrito 1, ha invertido cuatro millones de dólares para expandir el programa de purificadores de aire”, señaló.

“Hasta ahí hemos llegado, a la urgencia de que cada hogar en el sur de San Diego tenga un purificador de aire para poder respirar”.

LA REALIDAD EN LOS CAÑONES

Del lado mexicano, la organización Costa Salvaje ha instalado retenedores en el arroyo Los Laureles y el Cañón del Pato, logrando atrapar un promedio de 28 toneladas de basura al mes.

Rosario Norzagaray, gerente de residuos marinos de la organización, estima que sólo detiene 30% del flujo total hacia Estados Unidos.

Destacó que, en las colonias marginadas de Tijuana, habitantes respiran aerosoles de aguas negras a diario.

AGUAS NEGRAS AL MAR

Un segundo frente crítico son los vertidos crudos al Océano Pacífico, desde la zona de Punta Bandera, en Tijuana.

Excélsior constató mediante un dron que la reciente rehabilitación de la Planta de Tratamiento de San Antonio de los Buenos, con una inversión de 800 millones de pesos, es insuficiente, pues su capacidad de 800 litros por segundo palidece ante una demanda de mil 900 litros.

El grave problema ambiental y de salud pública en la región mantiene cerradas desde hace cuatro años playas como la de Imperial Beach, una de las preferidas por los surfistas en Estados Unidos, caso contrario a lo que sucede en Playas de Tijuana, del lado mexicano, donde sólo se emiten alertas sanitarias en época de vacaciones, y el resto del año la gente se mete a nadar sin saber el grave riesgo que corre.

La gerente de residuos marinos de Costa Salvaje criticó la falta de acción de la autoridad para evitar que la población realice actividades recreativas en el mar, con el fin de “blindar” a residentes y vacacionistas, aplicando multas, si es necesario, con tal de proteger su integridad.

EL FANTASMA DE LOS ARANCELES

La crónica situación que lleva al menos dos décadas en Tijuana-San Diego amenaza con escalar a sanciones económicas contra México por parte del gobierno de Donald Trump.

Aguirre, quien recientemente pudo reunirse con Lee Zeldin, administrador de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), confirmó que no se descarta la aplicación de multas por cada galón de aguas residuales que corra por el río Tijuana, imposición de nuevos aranceles o hasta penalizaciones en la distribución anual que se hace del agua del río Colorado.

Lee Zeldin declaró en su visita del 5 de febrero, a San Diego y el Valle del río Tijuana, confío en que México seguirá cooperando para resolver la problemática.

“Y, si no lo hace, creo que México ya se ha dado cuenta que hay muchas otras negociaciones en curso donde habrá consecuencias”, sostuvo.

Aunque la firma de la Minuta 333 y un Memorándum de Entendimiento el año pasado establecen 13 proyectos de infraestructura hídrica y de saneamiento con una inversión conjunta entre México y Estados Unidos de 693 millones de dólares, la conclusión de las obras se proyecta hasta 2028.

 

(Información de Excélsior)