Juárez

Comedores comunitarios, más que alimento: diagnóstico y dignidad

  • Por Editora M

Ciudad Juárez.– Con un alcance actual de apoyo para cerca de 6 mil personas, y un programa específico de atención a grupos vulnerables que beneficia a más de 2 mil personas, los comedores comunitarios del Gobierno del Estado fortalecen su presencia como una política social integral orientada a combatir el hambre y detectar de manera oportuna situaciones de desnutrición, problemas de salud y afectaciones psicológicas, principalmente en adultos mayores y personas con discapacidad. 

A la par, el programa contempla desayunos calientes en 40 escuelas y una meta de crecimiento que proyecta pasar de 5 mil 500 a más de 7 mil beneficiarios en comunidades, con énfasis en el fortalecimiento regional del programa en Chihuahua.

Más allá de la entrega de un platillo caliente, los comedores comunitarios se han consolidado como una herramienta clave de diagnóstico social, al permitir identificar de forma temprana condiciones de vulnerabilidad entre población flotante y personas provenientes de distintos puntos de la ciudad.

Así lo señaló Austria Galindo, subsecretaria de Desarrollo Humano y Bien Común, al explicar que estos espacios operan bajo una visión humana y empática. 

“El hambre no se pregunta, el hambre se ve en los ojos de las personas; los ojos sin duda son la ventana del alma”, expresó, al detallar que el personal puede identificar cuándo alguien necesita apoyo urgente, incluso sin que lo manifieste.

La subsecretaria destacó que, al momento de entregar los alimentos, se realiza un estudio socioeconómico que permite detectar casos graves de desnutrición, así como posibles problemas de salud o psicológicos, siempre priorizando la dignidad de las personas. “Pedir apoyo no degrada; aquí se actúa con respeto y empatía”, subrayó.

Actualmente, los comedores atienden a asambleas de adultos mayores y a personas provenientes de diversas zonas de la ciudad, ofreciendo al menos un burrito y un café para garantizar una comida básica diaria. 

En fechas especiales, el apoyo se enfoca —al igual que en el ámbito médico— en quienes realmente lo necesitan.

Como parte de la visión para este año, Galindo informó que se trabaja en la expansión del programa para que cada centro comunitario cuente con un comedor, lo que permitirá ampliar la cobertura y avanzar de manera significativa en el combate al hambre y en la mejora de la calidad de vida de la población más vulnerable.

“Hay que apuntar a la luna; aunque no se llegue, se logra avanzar mucho”, afirmó.

En este contexto, recordó la visita de la gobernadora el pasado 25 de diciembre, la cual calificó como un momento significativo de acompañamiento y respaldo al programa de comedores comunitarios, reafirmando el compromiso institucional con una política social cercana, sensible y con enfoque humano.