Local

¿Cómo construyó Corral su cabaña en área protegida?

  • Por

Súmate a nuestro Canal de Difusión en WhatsApp
 

Chihuahua.- Lo que debería ser un santuario de biodiversidad y uno de los máximos orgullos naturales de la Sierra Tarahumara se encuentra hoy bajo el asedio del descuido institucional, la contaminación minera y, recientemente, el escándalo político.

El Parque Nacional Cascada de Basaseachi, hogar de la segunda caída de agua más alta de México, enfrenta un lamentable deterioro ambiental y turístico que ha pasado de las denuncias ejidales a los tribunales.

La indignación de los habitantes de la región de Ocampo ha escalado tras el aseguramiento de una propiedad por parte de la Fiscalía Anticorrupción al exgobernador Javier Corral Jurado. Se trata del condominio “Cabaña El Rincón”, una construcción rústica de su propiedad ubicada precisamente dentro del perímetro del Área Natural Protegida (ANP).

Aunque el inmueble forma parte de la declaración patrimonial del exmandatario, su ubicación en una zona de fragilidad ecológica ha avivado los reclamos de justicia ambiental, ya que para los pobladores la existencia de propiedades privadas de alto perfil dentro del parque contrasta dolorosamente con el abandono que sufren los ecosistemas de la zona.

Desde el año 2020, los entonces diputados Rocío Sarmiento Rufino y Lorenzo Arturo Parga Amado presentaron un exhorto ante el Congreso del Estado, denunciando que el daño no es solo estético, sino estructural.

Según informes técnicos y denuncias de autoridades tradicionales indígenas, se registra una grave contaminación química: los ríos El Durazno de Tello y Basaseachi, tributarios que alimentan la cascada, reciben metales pesados y químicos tóxicos derivados de la actividad minera.

Asimismo, se detectó la descarga directa de aguas negras provenientes de lagunas de oxidación de poblaciones cercanas hacia el cauce del río, mientras que la explotación ilícita de madera ha dejado cerros desnudos, provocando una erosión severa que amenaza a especies endémicas como el oso negro, la cotorra serrana y el pinabete espinoso.

De acuerdo con la denuncia, la contaminación no se queda en Chihuahua, sino que viaja a través del río Mayo hasta el Golfo de California, en Sonora, afectando la salud de múltiples ecosistemas en su trayecto.

Gobernadores indígenas y presidentes de los Consejos Supremos de la Alta y Baja Tarahumara alzaron la voz contra lo que califican como una “administración fallida”. Denuncian que, a pesar de existir un Plan de Manejo desde 2016 emitido por la SECTUR y la SEMARNAT, la realidad en el terreno es de inseguridad, falta de vigilancia y caminos de acceso destrozados.

“Es urgente rescatar lo que hoy es un lamentable deterioro ambiental y turístico; el problema no es menor, ni cabe la posibilidad de evadir responsabilidades”, señala el documento presentado ante la Sexagésima Sexta Legislatura.

El Congreso del Estado exhortó formalmente al Gobierno Federal y a las secretarías estatales de Innovación, Desarrollo Urbano y Desarrollo Rural a intervenir de manera inmediata. Mientras las investigaciones contra el exgobernador Javier Corral continúan su curso, el Parque Nacional Cascada de Basaseachi aguarda una intervención que detenga su agonía ecológica.